prometo escribir cada...bueno, no prometo nada

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jueves, 11 de noviembre de 2010

"Todo el mundo escapa de algo"

Hace unos meses, en una conversación entre risas y vinos, escuché de labios de un amigo que todo el mundo escapa de algo.
Que incluso, la mayoría de los trabajos que se aceptan en el extranjero, de las becas que se solicitan, tienen por paisaje de fondo una historia de la que alguien trata de huir. Alguien que dejar atrás, algo de lo que escondernos.

Cuando dijo aquello le di la razón inmediatamente, aunque recuerdo que no moví ni un músculo. Solo asentí con mi mente, como avergonzado de haber hecho algo similar en el pasado. Me di cuenta de que era cierto, que al final, muchas de las decisiones más valientes se toman por los motivos más cobardes. Marcharte lejos, una decisión importante, sustanciada en una razón tan cobarde, real y humana como el miedo.

Ha pasado algún tiempo desde aquello, y mentiría si no dijera que me he parado a pensarlo más de una vez. Incluso me he escuchado a mi mismo preguntado a otros el porqué de algunas de sus acciones. El porqué de una estancia fuera, el porqué de dejar una ciudad, el porqué de cambiar de trabajo. Buscaba que otro me diera una respuesta que más tarde pudiera asumir como mía, en lugar de preguntarme a mí mismo. Supongo que era una forma de evitar juzgarme, o mejor aún, de descubrir en mi, una vez más, algo que no me gustaba.

Pero el paso del tiempo deja huella en todos nosotros, moldea nuestros caracteres, y sobretodo nos hace madurar. Te permite encontrar nuevos puntos de vista, pero te enseña a utilizarlos solo cuando es necesario. Porque tal vez Ockahm y su navaja tengan razón... Y en este caso, si la solución más simple es la correcta, ¿para qué dar más vueltas?.

Así, asumiendo que las decisiones tienen su momento y su lugar, de esta última estoy más que contento.

Eso sí, y esperando que la curiosidad no haga ni un rasguño al lindo gatito... ¿de qué huyes tú?

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