prometo escribir cada...bueno, no prometo nada

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jueves, 11 de noviembre de 2010

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Agarra el otro extremo de la cuerda.
Yo iré hacia ti, trepando.
Solo debes sujetar..si quieres.
Eres libre de soltarme,
si caigo,
la culpa sería solo mía, mía...y de nadie más.

[Ene. 2010]

de la paciencia y los ritmos

¿Qué sentido dar a su forma de hablar? Con esas frases que se me escapan por no estar acostumbrado al uso que da a sus palabras. Con esos argumentos sin concluir que no siempre entiendo, y con esas entonaciones tan distintas a las que estoy acostumbrado.
¿Cómo descifrar sus miradas? Si no son directas, si escapan a las mías, si se fijan en puntos tan escondidos. Siempre en movimiento y nunca capaces de resistir la más leve presión.
¿Y sus gestos? Movimientos rápidos, nerviosos. Siempre con algo en las manos, algo por romper, rasgar, doblar.

Tal vez ese sea el juego. Y los desconocidos tengan esa magia… y esos frenos.

[Ene.2010]

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Cambio todos los lugares que me he inventado por el recuerdo de alguno de cuando éramos niños.


Nov.09

tic...tac

tic,tac como yo quiera;
tic,tac cuando yo quiera;
tic, tac, tic,tac...

[Nov. 09]

Un juego....

Abramos los balcones de par en par. Dejemos que entre el aire, que limpie los malos humos y desempolve nuestras sonrisas.Prohibamos el color negro. Dejemos que hablen los niños en lugar de los políticos. Paremos el tráfico para oír el viento.Vistamos todos ropas de colores, regalemos flores sin motivo. Llevemos un rotulador en el bolsillo para pintar en cualquier lugar como estamos, y como queremos estar.
Miremos al cielo dos veces al día, una para recordar como debe ser el azul, otra para imaginar lo lejos que están las estrellas.Cambiemos a los policías por payasos y que en vez de poner multas regalen globos. Pasemos el día en los parques, perdámonos en los bosques por intentar adivinar la salida. Demos un abrazo a los que lleven mala cara.Pintemos cada edificio de un color, convirtamos las calles en un parchís con fichas para todos. Permitamos a todos decidir si quieren o no formar parte del juego.Que jueguen los inquietos, que miren los curiosos. Que gane el mejor y que el premio sea la sonrisa de los que han perdido...

[oct 09]

....de la memoria y los recuerdos

Una de las partes más traicioneras de la mente humana debe ser la que rige nuestra memoria. Digo esto porque el recuerdo (o el olvido) que tenemos de las cosas ha formado lo que somos, en cierto modo nos ha esculpido, como el mar a las rocas, a golpes de viento y agua.
La memoria te ayuda a decidir si te gustó aquel bar, si esa fruta era más dulce de lo esperado, si aquel beso, aquel día, fue más importante de lo que imaginaste en un principio.

Decía antes que era traicionera por aquello de que también es selectiva. Selectiva y egoísta, porque no te pregunta a quién deseas recordar, no le importa que pongas todo tu empeño en olvidar un hecho concreto, porque te niega la melodía de una canción que te encanta, porque no se para a pensar si tú estás de acuerdo con las piedras que va colocando en tu mochila. Te arranca de la punta de la lengua el nombre de ese actor, aquel chiste que te contaron y era tan bueno.
Y en lugar de todo eso, entre todas esas pequeñas perlas de momentos buenos, va colocando sus piedras, no precisamente preciosas, que traen a tu mente historias que querrías olvidar, frases que hicieron daño, mañanas en la que habría sido mejor apagar el despertador y enredarse aún más en la sábana.

Supongo que aquí es donde entra la aquello de la inteligencia emocional de la gente, esa virtud que tienen algunas personas de extraer el jugo a los días buenos, a las buenas personas, filtrando lo que no quieren ver, lo que no quieren recordar. Apartando, ojo, no obviando, aquello que…emborronaría el día.
Puede que ahí esté la diferencia entre los días buenos y los días malos. Puede que seamos nosotros quienes decidamos realmente con que pie levantarnos. Que seamos nosotros y nadie más, los dueños del cristal a través del cual miramos el mundo…

algo antiguo...

Y cambias de escenario, que no de entorno. Y las ideas varían su forma y los pensamientos parecen pintados de otro color. Lo que antes parecía original se vuelve costumbre, lo habitual, se abandona.
Aparecen nuevas incógnitas, las ecuaciones cambian de estructura, pero los problemas…esos siguen siendo los mismos.